lunes, 26 de junio de 2017

LOS CINCO Y YO - ANTONIO OREJUDO

OPINIÓN: Últimamente me da por dejar los libros en los que no veo algo que me interese bien técnicamente o bien argumentalmente. He dejado Los cinco y yo cuando llevaba dos tercios de la obra leídos. Creo que si no me hubiera gustado Un momento de descanso le hubiera dado menos crédito a esta novela. A pesar de pertenecer a su generación (la del narrador y la del autor) y tener en común algunos elementos de nuestra infancia y adolescencia, no le he encontrado a Los cinco y yo ningún elemento vertebrador más allá del recuerdo de los tiempos pasados y de la obra de Enid Blyton. Tal vez estuviera en ese último tercio de la obra que no leí, pero eso ya no lo sabré.
 
SINOPSIS SEGÚN LA EDITORIAL:
Toni siente que es un escritor que no escribe y un profesor que no enseña. Creció leyendo las aventuras de Los Cinco escritas por Enid Blyton, unos libros que le proporcionaban lo que la España de los años previos e inmediatamente posteriores a la muerte de Franco era incapaz de ofrecerle: diversión sin vigilancia, libertad de movimientos y cerveza de jengibre, es decir, el mundo sin límites que requería la intensidad vital de su transición a la adolescencia. A lo largo de esta novela, aquellos personajes a los que Toni tanto envidió de niño parecen convertirse en seres de carne y hueso como él, que sufre el proceso inverso y termina siendo lo que siempre deseó, uno más de ellos. Los Cinco y yo es una novela arrebatadoramente original que unas veces se disfraza de memorias de infancia y otras de inquietante ficción de denuncia para pasar de la anécdota a la sátira y de esta a una teoría personal de la narración. Antonio Orejudo rinde homenaje y al mismo tiempo ajusta cuentas con su generación, la de los nacidos en el boom demográfico de los años sesenta, que no tuvo ningún protagonismo en la transición de la dictadura a la democracia.

sábado, 28 de enero de 2017

TEATRO // EROSKI PARAÍSO

Buena obra para disfrutar de un rato divertido en las Naves del Español de Matadero Madrid.
 Con la mezcla justa de melancolía por el tiempo perdido y comedia intergeneracional, la premiada compañía Chévere se presenta en Madrid con un montaje apto para todo tipo de espectadores: para lo que buscan comedia de situación, para los que buscan estructura metaficcional o para los que les interesa cierto grado de reflexión sobre el paso del tiempo.
Los actores están estupendos, desarrollando su trabajo con muchos matices dependiendo de si están en el rodaje de la película que la obra representa o fuera de él; transmitiendo en todo momento sensaciones, bien sean de nervios, vergüenza o naturalidad según se va desarrollando la obra y los personajes se sueltan en su viaje al pasado íntimo.
El texto es un artefacto bien montado en el que la carga de la representación se va balanceando de un actor a otro según transcurre el tiempo dando lugar a los tres principales para lucir sus dotes actorales.

domingo, 15 de enero de 2017

TEATRO // LA FLAQUEZA DEL BOLCHEVIQUE

Buena adaptación de la novela de Lorenzo Silva en la que el narrador dicharachero se convierte en actor dicharachero y explora los territorios de la venganza, el desengaño y, sobre todo, del deseo. A medio camino ente la comedia, el drama y lo negro podría ser una sesión de buen entretenimiento pero, desde mi punto de vista, falla una cosa: no hay química entre los actores-personajes; semeja imposible una atracción entre dos personas separadas por tanta edad (en la novela no es tan grande la diferencia) sin un fundamento argumental mucho más sólido y un poco de chispa entre ambos. De hecho en los pasajes en los que la protagonista femenina pregunta al masculino si es uno de esos mirones que van por los colegios, se hace difícil no pensar que sí lo es.

Resumiento: buena dramaturgia, buenos actores (la actuación de Adolfo Fernández es muy buena), pero creo que la obra no cuaja.
En otro orden de cosas, la representación estaba programada para las 20:00 en los Teatros Luchana y empezó a las 20:10; la gente que entró en esos diez minutos no lo hacía apresurada, sino tranquilamente con sus cervezas y gin-tonics en la mano. Si la gente del teatro no se respeta a sí misma, nadie los va a respetar.

jueves, 12 de enero de 2017

TEATRO // LA ROSA DE PAPEL, EN SALA TRIBUEÑE

Creo que es difícil representar a Valle-Inclán, puedes pasarte de bufonada y convertir el esperpento en un sinsentido o puedes quedarte con la belleza del texto y crear una representación descafeinada e igualmente sin sentido. En el justo centro está la virtud como se desprende de las mismas acotaciones de Valle-Inclán. 
El equipo de Tribueñe con Kouberskaya en la dirección ha conseguido armar una fantástica producción de La rosa de papel donde un plantel de actores perfectamente conjuntados nos desnudan el alma de Simeón Julepe, orfeonista y barbero de difuntos, bajo cuya caricatura hay un sentido trágico y moral que reflexiona sobre los instintos humanos de la avaricia y el amor. La actriz que representó a Floriana estuvo fantástica, tanto de viva como de muerta. También sólo tengo elogios para los actores de reparto, cuyo movimiento en un escenario de limitadas dimensiones funcionó a la perfección mientras daban las réplicas con precisión.
La ambientación gallega es perfecta, llegando a detalle de incluir bosta (simulada) en las botas y en el ropaje de algunos actores. También contribuye el espacio sonoro que realza el léxico gallego que Valle escogió para algunos pasajes de la obra, sobre todo en cuanto a verbos se refiere: esptantaime a ese gato; acompañailo alguno.
Me gustó mucho que incluyeran ,en un alarde de imaginación, técnicas de guiñol y teatro de sombras. y la solución para el final de la obra fue tan sorpresiva como agradable.
Algo más de una hora de representación en la que salí con más ganas de Valle-Inclán y más ganas de Tribueñe. Fántástico.

Enlace a la web de Tribueñe

NOVELA // OSO, DE MARIAN ENGEL

El tema de la vuelta a la naturaleza y la conexión con uno mismo ha estado presente en la literatura de todos los tiempos. La simplicidad de la vida y el disfrute de lo diminuto también como huida también están presentes en Oso, un libro polémico porque no sólo nos ofrece lo que he mencionado arriba sino también, como afirma en su contraportada, relata el contacto carnal de la protagonista con el oso.
Desde mi punto de vista, dada la inverosimilitud del asunto, hay que hacer una lectura de este texto desde un punto de vista más simbolista que realista y, sólo así, podríamos encontrar sentido pleno a un relato escrito con el ritmo adecuado al aislamiento en la naturaleza en el que se desenvuelve la historia. Bien para un par de tardes de literatura lenta.
Recomendado para: amantes de La vida simple  de Sylvain Teson o de Walden.




Enlace a la web de la editorial: Oso

domingo, 8 de enero de 2017

TEATRO // EL ALCALDE DE ZALAMEA, CNTC

Buena producción la de la Compañía Nacional de Teatro Clásico para este texto de Calderón que, a mi entender, ha sufrido bastante con el paso del tiempo. Los cambios sociales en los últimos siglos reflejados en la disolución de estratos como villanos o hidalgos y  la diferente percepción del concepto de fama hacen que al espectador de hoy pueda percibir sólo una parte de todo aquello que Calderón quería transmitirnos.
Aún así, sin duda alguna, merece la pena acercarse al Teatro de la Comedia a ver El alcalde de Zalamea y disfrutar del buen hacer de los actores y de la versificación de esta obra que nos habla del honor, la justicia, y también del orgullo. Elementos escénicos, vestuario y espacio sonoro nos trasladan rápidamente a la villa de Zalamea donde vemos a un Carmelo Gómez/Alcalde que se come el escenario con su presencia física y con su voz.

lunes, 2 de enero de 2017

TEATRO // EL TURBIO CASO DE MIRANDA T.

OPINIÓN: Muy buena actuación de Mónica Miranda,  la única actriz sobre el escenario de esta obra que programa la sala Off de La Latina, con doble despliegue: físico e interpretativo. Miranda T. vuelve del más allá para contarnos la historia de su vida; su auge y su extraña muerte es representado a través de diferentes momentos de su existencia. El texto comienza de manera fabulosa con reflexiones sobre la muerte y partes metateatrales, intercalando entre escena y escena de la vida de Miranda T. algunas preguntas, como por ejemplo ¿qué preferiríais, no tener ningún deseo o tener todos a la vez? La actriz mira a los espectadores de las primeras filas y os puedo asegurar que intimida ese contacto visual en una sala donde las butacas están pegadas al escenario. Me quedé con la sensación de que el texto prometía algo que al final no daba, como si faltara algo para pasar de ser un buen texto a un gran texto, como si la profundidad de las reflexiones del inicio de la obra se diluyeran un poco en la segunda mitad. En cualquier caso es una magnífica forma de invertir diez euros.

Enlace a la web de la sala.